Sentencia Tribunal Supremo | Unificación doctrina | 09/12/2020

El Tribunal Supremo estima que no puede calificarse de error excusable una diferencia de un 3% entre la indemnización abonada por la empresa y la que le correspondía al trabajador, por lo que califica el despido objetivo como improcedente.  Considera que la diferencia de cuantía es relevante con relación al salario que percibe el trabajador.

Error en el cálculo de la indemnización

El trabajador, que percibe un salario de 2.425,62 euros mensuales, recibe comunicación de la empresa, en la que se acuerda la extinción del contrato por causas objetivas, haciéndole entrega de la indemnización de 21.386,64 euros más el importe por preaviso.

En cuanto que entiende que la indemnización ofrecida por la empresa es inferior en 677,9 euros a la que debe corresponderle, pues la empresa no ha computado la antigüedad del trabajador reclama contra el despido, que se declara improcedente en suplicación al considerar que la diferencia se basa en un error excusable. La empresa interpone recurso de casación para la unificación de doctrina ante el TS.

La cuestión que se plantea en el recurso se centra en determinar si la diferencia entre la indemnización ofrecida al trabajador y la que, finalmente, le correspondía por extinción del contrato por causas objetivas, puede calificarse de error excusable.

Para resolver la cuestión, el TS recuerda su doctrina sobre lo que debe considerarse un error inexcusable . Así, se considera inexcusable una conducta cuando puede calificarse de maliciosa o se entiende que pudo evitarse con una mayor diligencia.

Respecto de la escasa cuantía en la diferencia, se ha dicho que constituye indicio muy relevante de que el error es poco trascendente y disculpable, pudiéndose invocar cuando se esté en operaciones de cálculo sin especial dificultad jurídica. No obstante, ni todo error jurídico es necesariamente constitutivo de error inexcusable, ni toda diferencia de escasa entidad aboca a la consideración del error como excusable».

En el supuesto enjuiciado, la diferencia entre la indemnización legal y la que se puso a disposición del trabajador era del 3,07%, respecto de un importe de 22.064,43 euros. Para el TS, aunque sobre el monto total pueda entenderse insignificante,  lo cierto que una cuantía de casi 700 euros puede tener relevancia para un trabajador que percibía un salario de un poco más de 2000 euros.

Asimismo, se ha producido un error de cálculo en una situación en la que no solo no había elementos complejos en el cálculo de la indemnización sino que, por el contrario, se partía de conceptos salariales claros y cuantías salariales que no requerían de operaciones en su determinación. Por lo que, perfectamente, podría haberse obtenido fácilmente el importe legal, máxime conociendo el alcance que al error en el importe de la indemnización puede acarrear.

Tampoco hay justificación alguna de la empresa que salve ese error y tampoco consta una conducta de la empresa tendente a subsanarlo, como una manifestación de voluntad de cumplir exactamente con el abono y, en definitiva, respetar los derechos del trabajador y que, en caso de desconocerlo, al menos, podría haberlo corregido en el acto de conciliación.

Por todo ello, el Tribunal Supremo desestima el recurso y confirma la sentencia dictada en suplicación y la improcedencia del despido.