El TSJ Extremadura ha recordado que no obsta a la declaración de procedencia de un despido por uso continuado y abusivo del móvil de empresa para fines particulares el hecho de que la comunicación del despido por burofax se hubiera recibido con posterioridad a la fecha de efectos prevista para el cese. La única consecuencia es que el despido se entiende producido en el momento en que, efectivamente, se recibe la notificación, a efectos del inicio del cómputo del plazo para el ejercicio de la acción de despido y de la reclamación de los salarios devengados.

Comunicación del despido disciplinario

El actor, que presta servicios como auxiliar de mantenimiento a jornada completa en un centro especial de empleo, recibe carta de despido disciplinario con fecha de efectos 8-7-2022 que le fue remitida, en primer lugar, por burofax y recibida el 11-7-2022 y, posteriormente, entregada en mano.

En la carta se le imputa como causa del despido la realización de llamadas internacionales de índole personal (27 llamadas a Cuba) con el móvil de la empresa, llamadas que no habían sido previamente autorizadas.

Impugnado el despido en sede judicial, la sentencia de instancia estima parcialmente el recurso. Rechaza la pretensión principal de que se declare la nulidad, al no apreciar indicios de vulneración de los derechos fundamentales del trabajador, pero estima la pretensión subsidiaria al considerar que la entrega de la comunicación escrita no se realizó con carácter previo o simultáneo a la fecha de efectos del mismo.

Planteado el recurso en sede de suplicación, la Sala rectifica el criterio de instancia y señala que la única consecuencia que puede extraerse del hecho de que la fecha de efectos del despido sea anterior a la de la notificación de la carta es que el cese se entiende producido en el momento de su efectiva recepción, a efectos de reclamar los salarios correspondientes al período intermedio y del inicio del cómputo del plazo para impugnar el despido.

En relación a los hechos imputados en la carta, la Sala considera que el uso abusivo y continuado del móvil de la empresa para fines personales supone una transgresión de la buena fe contractual y un abuso de confianza constitutivo de una falta muy grave que legitima el despido disciplinario.

Por ello estima el recurso y declara la procedencia del despido.

 

Más información relacionada

Síguenos en LinkedIn


Fuente: Lefebvre