El TS interpreta que el permiso retribuido para acompañar a los padres al médico reconocido en el plan de igualdad de una empresa de contact center solo es una medida para la conciliación de la vida laboral y familiar si los padres están a cargo de la persona trabajadora o son dependientes.

Bolsa de horas para acompañar a los familiares al médico

El plan de igualdad negociado en una empresa de contact center recoge el derecho de los trabajadores a usar la bolsa de 35 horas anuales retribuidas para asistencia médica, reconocida en el convenio colectivo de sector, para acompañar a “consulta médica de la seguridad social de hijos, hijas, padre, madre y personas dependientes a cargo de la persona trabajadora, así como al/la cónyuge o pareja de hecho en caso de que tuviera necesidad de acompañamiento”.

La representación sindical presenta demanda de conflicto colectivo denunciando que la empresa no permite el uso de esta bolsa de horas para acompañar al padre o a la madre de los trabajadores si no son dependientes de ellos. La AN desestima la demanda razonando que la voluntad de las partes es reconocer las horas de permiso retribuido cuando el trabajador necesite conciliar su vida familiar y laboral, lo que se patentiza cuando la persona que precisa de asistencia médica depende de él, de modo que tanto los hijos como los padres deben reunir este requisito de dependencia para generar el derecho al permiso. Los sindicatos recurren en casación por considerar que esta interpretación es contraria al sentido literal del precepto.

El TS recuerda que no puede efectuar en sede de casación una interpretación de los contratos y negocios jurídicos diferente a la efectuada por el tribunal de instancia, salvo que la interpretación de este sea arbitraria o irrazonable. Por eso analiza si la AN se ha atenido a las reglas de interpretación de los contratos (CC art.3 y 1281), lo que confirma por las siguientes razones:

  1. La interpretación realizada por la AN se ajusta al tenor literal del plan de igualdad, puesto que establece dos colectivos distintos de personas a acompañar a consulta médica:

– hijos, hijas, padres y madres y personas dependientes a cargo de la persona trabajadora;

– cónyuge o pareja de hecho en caso de que tuviera necesidad de acompañamiento.

Del tenor literal resulta que solo al primer colectivo se exige que esté a cargo de la persona trabajadora, no así al segundo colectivo.

  1. La interpretación sistemática o contextual confirma el criterio literal. Y es que la necesidad de acompañamiento es un requisito obvio por la finalidad del plan de igualdad de fomentar la conciliación de la vida familiar y laboral y resulta aplicable a los dos colectivos. Pero solo se especifica en el caso de cónyuge o pareja de hecho porque en el resto de casos se exige que estén a cargo de la persona trabajadora, lo que ya implica, de por sí, la necesidad de acompañamiento.
  2. A ello ahonda la interpretación histórica, pues del acta de la reunión de la mesa negociadora del plan de igualdad no se desprende una intención por parte de la empresa de extender este permiso a hijos no menores ni a dependientes, padres y madres no a cargo.
  3. Finalmente, el criterio teleológico lleva a entender que no se puede alcanzar la finalidad de conciliar la vida familiar y laboral cuando los acompañamientos no son necesarios, sea porque se trate de personas que no están a cargo de la persona trabajadora, sea porque se trate del cónyuge o pareja de hecho que no necesita de tal acompañamiento.

Por estas razones, el TS desestima el recurso y confirma la sentencia recurrida.

 

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Fuente: Lefebvre