La pandemia mundial de la COVID19 que venimos sufriendo desde hace algo más de un año ha puesto encima de la mesa cuestiones que, a buen seguro, los agentes sociales no se habrían planteado hace algunos meses. Debido a esta situación, y, por consiguiente, a la instauración del teletrabajo en muchas empresas españolas, se nos plantean asuntos como el que veremos a continuación.

Y es que fue en diciembre de 2020, y con fecha de efectos de 1 de enero de ese mismo año, cuando el RDL 35/2020 de 22 de diciembre modificó el artículo 42.3.a) de la Ley de IRPF, estableciendo que quedaban exentas de tributación, siempre dentro de los límites establecidos reglamentariamente, “las entregas a empleados de productos a precios rebajados” independientemente que dicha entrega se efectuase de manera directa “en el propio centro de trabajo”, o de forma indirecta “en el propio local del establecimiento de hostelería o fuera de éste, previa recogida por el empleado o mediante su entrega en su centro de trabajo, o en el lugar elegido por aquél para desarrollar su trabajo en los días en que este se realice a distancia o mediante teletrabajo”.

Una reciente consulta vinculante a la DGT (nº V1035-21) confirma, en base a las disposiciones mencionadas anteriormente, que también quedarán exentas de tributación dentro de los límites legales, los gastos de entrega en el propio domicilio del empleado o en la oficina, que se realicen a través de empresas de Delivery.

La consulta concluye que “con los vales comida entregados a trabajadores en teletrabajo o con jornada continua nos encontraríamos ante una fórmula indirecta de prestación del servicio de comedor de empresa, por lo que se trataría de un rendimiento del trabajo en especie exento, con el límite de 11 euros diarios de acuerdo con el artículo 45 del Real Decreto 439/2007”.

También apunta que “dentro de dicha exención, deben entenderse comprendidos los gastos de carácter necesario para la entrega de la comida en el centro de trabajo o en el lugar elegido por el trabajador para desarrollar su trabajo en los días en que este se realice a distancia o mediante teletrabajo, ya estén incluidos por la empresa prestadora del servicio de comida en la factura correspondiente a la comida, o hayan sido facturados de forma independiente por la empresa encargada de su llevanza, si bien el importe total exento no podrá superar el referido límite de 11 euros diarios”.


Norberto Almarche | Consultor Laboral de Key Iberboard