Contexto del Despido en el Sector Citrícola

El 16 de enero de 2020, una empresa de comercio al por mayor de frutas y verduras comunica a su director económico/financiero, que también desempeñaba funciones administrativas, su despido objetivo por causas económicas y organizativas. Este despido se justifica por una crisis en el sector citrícola valenciano y una disminución de ingresos ordinarios.

Contrataciones Previas al Despido

Antes del despido, la empresa contrató a un director de organización en diciembre de 2019, y a un técnico de administración a finales de enero de 2020, quienes asumieron algunas de las funciones del empleado despedido.

En la carta de despido, la empresa justifica su decisión extintiva en la existencia de una evidente crisis en el sector citrícola valenciano y, en particular, en una continuada disminución de ingresos ordinarios. Respecto a las causas organizativas alega la existencia de personal en la empresa que podía asumir sus funciones como consecuencia del reparto de sus tareas entre los compañeros del equipo y el nuevo director de organización, todo ello a fin de optimizar los recursos de la compañía.

Proceso Legal y Decisión de la Sala

Disconforme con esta decisión, el trabajador cesado interpone demanda por despido que es desestima en la instancia y posterior recurso de suplicación. La Sala estima el recurso y declara la improcedencia del cese condenando a la empresa, a su elección, a readmitir al actor en las mismas condiciones existentes con anterioridad al despido, con abono de los salarios de tramitación, o al abono de la indemnización.

La empresa recurre en casación para unificación de doctrina. El TS parte del hecho de que las causas económicas han quedado debidamente acreditadas. Por tanto, lo que se cuestiona es si la realización de nuevas contrataciones en fechas muy próximas al despido por causas económicas convierte el cese en improcedente.

La Sala señala que el control judicial sobre la licitud del despido objetivo se limita a constatar que no se hayan vulnerado derechos fundamentales del trabajador y a valorar la concurrencia y razonabilidad de la causa para justificar la extinción del contrato en una triple proyección: la existencia de la causa tipificada legalmente como justificativa de la medida empresarial extintiva; la adecuación de la medida adoptada a los fines legales que se pretenden conseguir, bien de corregir o hacer frente a la referida causa; y la racionalidad propiamente de dicha de medida, excluyendo por contrarias a derecho las medidas empresariales carentes de una elemental proporcionalidad.

Pero no compete al órgano judicial valorar la idoneidad de la medida ni censurar su oportunidad en términos de gestión empresarial, circunstancias estas que corresponde valorar al empresario.

Añade que no existe una coincidencia exacta entre las funciones del trabajador despedido y las del nuevo personal contratado, por lo que no puede hablarse de una sustitución de un trabajador por otro sino de una reorganización de los recursos que queda amparada en la libertad de empresa.

Resultado Final del Caso

Finalmente, el Tribunal Supremo estimó el recurso de casación para la unificación de doctrina y declaró procedente el despido del trabajador. Se estableció que las contrataciones simultáneas a un despido por causas organizativas no convierten el despido en improcedente.

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Fuente: Lefebvre