El TS declara nula una comunicación empresarial que modifica las normas aplicables a los equipos informáticos propiedad de la empresa, puestos a disposición de los trabajadores y al acceso a Internet. Entiende que la comunicación se ha elaborado sin la participación de la RLT.

Política empresarial de uso de dispositivos digitales a disposición de los trabajadores

Tras una sucesión de empresa, la nueva compañía comunica a los trabajadores subrogados la nueva política empresarial sobre uso del correo electrónico, Internet y almacenamiento de información en los discos duros de los equipos puestos a disposición de la plantilla en la empresa, así como la conexión a ordenadores de la oficina cuando se teletrabaja para poder vigilar en tiempo real qué se hace en cada momento. Dicha política es notificada individualmente a cada trabajador por escrito o, en caso de teletrabajadores, por correo electrónico. Una de las representaciones sindicales considera que la empresa la ha impuesto unilateralmente por lo que interpone demanda de conflicto colectivo ante la sala de lo social de la AN, que declara nula la comunicación empresarial por haber sido elaborada sin la participación de los representantes de los trabajadores. La empresa considera que ya existía una prohibición de uso personal de los medios informáticos, siendo la comunicación efectuada un mero recordatorio, y está amparado en el poder de dirección del empresario. La empresa interpone recurso de casación ante el TS.

El TS recuerda que el ET art.20.3 establece que el empresario puede adoptar las medidas de vigilancia y control que estime más oportunas para verificar el cumplimiento por el trabajador de sus obligaciones y deberes laborales. Asimismo, la LOPD art.87.3 obliga a los empleadores a establecer criterios de utilización de los dispositivos digitales, estableciendo limitaciones vinculadas al derecho a la intimidad de los trabajadores y en cuya elaboración deben participar los representantes de los trabajadores. El TS interpreta que la LOPD art.87.3 es una especificación, para un ámbito determinado, del genérico poder de dirección empresarial del ET art.20.3, que se explica porque, en este ámbito, la intimidad del trabajador resulta especialmente sensible. En el mismo sentido, el ET art.20.bis dispone que los trabajadores tienen derecho a la intimidad en el uso de los dispositivos digitales puestos a su disposición por el empleador, a la desconexión digital y a la intimidad frente al uso de dispositivos de videovigilancia y geolocalización.

Por ello, el TS interpreta que el mandato de la LOPD art.87.3 tiene carácter imperativo cuando el trabajo se realiza mediante dispositivos digitales y que requiere la participación de los representantes de los trabajadores.  Señala que, aunque la redacción de la LOPD es posterior a los criterios iniciales establecidos por la empresa y la LOPD carece de efectos retroactivos, cualquier modificación, especificación, ampliación o restricción  de los mismos debe seguir las normas establecidas en ella.  El TS considera que, atendidos los términos literales de la instrucción cuestionada, la mismo no es un mero recordatorio, sino una modificación o, en todo caso, una actualización de los criterios que venían rigiendo en la empresa. Por tanto, debieron ser elaborados cumpliendo la normativa vigente.

En efecto, en la comunicación empresarial, tras recordar la prohibición del uso de los equipos informáticos para fines particulares no relacionados con el desempeño de las funciones laborales encomendadas, añade una serie de medidas dirigidas a impedir el uso indebido de los equipos informáticos, establece  la plena accesibilidad de la empresa a todos los ordenadores y a todos los correos electrónicos corporativos facilitados por la empresa, que en cualquier momento pueden ser analizados, examinados, formateados y/o reseteados mediante los oportunos medios informáticos al alcance de la empresa, sin prever ni la información del interesado ni  a la participación o presencia del mismo o de sus representantes.

Por tanto, declara que, con independencia estas amplias posibilidades de acceso pudieran colisionar gravemente con los derechos a la intimidad y dignidad de los trabajadores, lo cierto es que estos criterios debieron ser fijados con la participación de los representantes de los trabajadores. Por todo ello, se desestima el recurso confirmando la sentencia dictada por la sala de lo social de la AN.

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Fuente: Lefebvre