La cuestión que se plantea en suplicación se centra en determinar si los trabajadores varones gozan de permiso retribuido para la realización de exámenes prenatales.

En la demanda origen del presente procedimiento el trabajador, representante legal de los trabajadores, solicita que la empresa le reconozca el derecho a disfrutar de permisos retribuidos -la empresa los concedía sin derecho a retribución- para la realización de exámenes prenatales y técnicas de preparación al parto. La sentencia dictada en la instancia, que es confirmada ahora en suplicación, estima parcialmente la demanda y reconoce su derecho a permisos retribuidos para asistir a técnicas de preparación al parto, pero no así para la realización de exámenes prenatales.

El TSJ recuerda que el origen del permiso para la realización de exámenes prenatales se encuentra en la Dir 95/85/CEE, de 19 de octubre, que encomienda a los Estados miembros adoptar las medidas necesarias para que las trabajadoras embarazadas disfruten de un permiso, sin pérdida de remuneración, para realizar los exámenes prenatales en caso de que dichos exámenes tengan lugar durante el horario de trabajo. Esta norma reconoce el permiso, exclusivamente, a las trabajadoras.

Y en el mismo sentido se manifiesta el art.26.5 de la LPRL que extiende el permiso a la asistencia a técnicas de preparación al parto pero, exclusivamente, a las mujeres embarazadas. Por el contra, el art.37.3 f del ET reconoce a los trabajadores (actualmente personas trabajadoras) el derecho a permisos retribuidos en ambos supuestos. Esta dicción del artículo no es, a juicio de la Sala, más que una expresión genérica que no impide que en su desarrollo se apliquen limitaciones en función del sexo de los posibles beneficiarios.

Con este marco legal, el Tribunal concluye que es acertado el criterio de la juzgadora de instancia de no extender el permiso para exámenes prenatales a los trabajadores varones y demás personas progenitoras que no son gestantes.

Justifica el diferente tratamiento de ambos permisos en su propia naturaleza: el derecho a permisos para la realización de exámenes prenatales es un derecho de maternidad que se puede reconocer solo a las mujeres embarazadas, tal y como se recoge en la LPRL. Hacer efectivas las necesidades de conciliación exigiría crear un nuevo permiso para acompañar a quien realiza los permisos prenatales.

Por el contrario, en cuanto al permiso para asistir a técnicas de preparación al parto, la Sala concluye que, si bien en su configuración en la LPRL es también, exclusivamente, femenino, se configura como un derecho de conciliación que, como tal, no puede tener carácter sexuado a fin de no incumplir la prohibición de discriminación (TJUE 30-9-10, Caso Roca Álvarez).

Por lo expuesto, estima el recuro y confirma íntegramente la sentencia de instancia.

NOTA. La sentencia es recurrible en casación para unificación de doctrina.

 

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Fuente: Lefebvre