La implantación obligatoria del registro de jornada, cuya aplicación ha suscitado numerosas dudas y recelos en las empresas, también genera que, dentro del sistema de registro horario, los tribunales delimiten qué se considera tiempo de trabajo y qué no debe ser considerado como tal. Precisamente, una reciente sentencia de la Audiencia Nacional ha tratado esta cuestión a partir del siguiente planteamiento:

Tras varias reuniones con el comité de empresa para abordar la cuestión del sistema de registro horario, la empresa remite un correo electrónico a toda la plantilla para comunicar la implantación del nuevo sistema. La representación sindical plantea conflicto colectivo denunciando que la empresa ha establecido nuevas condiciones de trabajo en materia de jornada, descansos y trabajo efectivo, lo que supone una modificación sustancial de condiciones de trabajo. En concreto solicitan la declaración de nulidad de tres medidas:

  1. Que el personal de oficina y comercial que realice viajes y no regrese al centro de trabajo en el mismo día se rija por la consideración de que realiza 7 horas 45 minutos de trabajo efectivo y no el tiempo invertido en el viaje, más el trabajo efectivamente desarrollado en atención al cliente.
  2. Que la realización de horas extraordinarias esté supeditada a la autorización previa del responsable directo y no a la realización efectiva y material de un exceso de jornada.
  3. Que es obligatorio registrar las ausencias para fumar, tomar café o desayunar, que hasta ahora tenían la consideración de tiempo de trabajo dentro de la jornada y no se fichaban ni se descontaban.

Por su parte, la empresa defiende que el sistema de registro de jornada implantado no supone alteración de las condiciones disfrutadas con anterioridad y que las modificaciones llevadas a cabo son meras facultades de control y vigilancia empresarial (ET art.20.3).

Todas las peticiones de nulidad son desestimadas teniendo en cuenta las siguientes razones:

  • No se ha acreditado que antes de la implantación del sistema de registro de jornada existiese una condición contractual generalizada, pacto o acuerdo colectivo o decisión unilateral del empresario en virtud de la cual los trabajadores que hubiesen de desplazarse a otra localidad y finalizasen su jornada de 7 h 45 min, estuviesen autorizados a regresar a su localidad de origen ese día, y que el tiempo invertido en ese desplazamiento se considerase prolongación de jornada. Al contrario, la empresa ha probado que su política al respecto era que debían pernoctar en la localidad en la que hubieran concluido su jornada de trabajo, con abono de dietas, y regresar al domicilio o centro de trabajo al día siguiente. El nuevo sistema de fichaje no altera este régimen ya que considera que, el día siguiente al viaje, el trabajador inicia la jornada a las 8:00 del día de regreso sin necesidad de fichaje.
  • Tampoco se acredita la existencia de pacto expreso de ningún tipo en virtud del cual el trabajador se compromete a realizar horas extraordinarias. Por ello, la realización de las mismas sólo puede tener lugar en virtud de pacto entre trabajador y empresario que modifique el contenido del contrato de trabajo, para lo que es preciso el consentimiento de las partes. Lo expresado en el correo electrónico de la empresa en relación con la prolongación de jornada, no es más que la forma en la que ha decidido expresar su consentimiento. Esto no altera condición de trabajo previa pues no se ha acreditado que la prolongación de la jornada quedase al arbitrio del trabajador.
  • Respecto de las ausencias para fumar, tomar café o desayunar, la representación sindical no ha acreditado la existencia de una condición más beneficiosa en virtud de la cual fuesen consideradas como tiempo de trabajo efectivo. Del hecho de que los trabajadores salieran a fumar o a tomar café sin registrar la jornada no cabe deducir que la empresa considerase dichas ausencias como trabajo efectivo. Se trata más bien de una política de confianza empresarial en virtud de la cual cada trabajador es responsable de desarrollar la jornada comprometida.