El TS rechaza que los trabajadores con posibilidad de riesgo biológico – pertenecientes al servicio de ambulancias y auxiliares de clínica  – tengan derecho al disponer para su aseo personal y dentro de la jornada laboral de los 10 minutos antes de la comida y de abandonar el trabajo que establece la normativa de prevención de riesgos laborales. En ambos casos, el aseo personal se configura como una tarea habitual y consustancial a la del propio puesto de trabajo, por lo que carece de sentido que se le concedan además esos dos periodos para reiterar unas pautas de aseo que resultan innecesarias por reiterativas.

Interpretación del RD 664/1997 art.7.2

El TS se ha pronunciado en dos sentencias sobre la interpretación que ha de darse al RD 664/1997 art. 7.2 que establece que los trabajadores sometidos a riesgo biológico tienen derecho a contar con 10 minutos para su aseo personal antes de la comida y otros 10 antes de abandonar el trabajo en caso de jornadas de 12 horas o disponer dentro de la misma de 10 minutos antes de abandonar el trabajo en el caso de jornadas de 7 horas.

El primero de los supuestos (TS 14-3-24, EDJ 524097) se trata de una empresa de transporte sanitario urgente. Se acredita que los trabajadores del servicio pueden tener contacto de modo accidental con sangre y otros fluidos corporales de los pacientes a quienes tratan y trasladan. Además, consta que se cambian de ropa cuantas veces sea menester por esos contactos. También se acredita que aunque no cuentan como tal con 10 minutos previos al abandono del trabajo para el aseo, sí que se asean antes de abandonar las bases, bien en el tiempo previo al fin de la jornada en el que no están ocupados, bien al momento del solape o de hacer el relevo.

El segundo de los supuestos (TS 20-3-24, EDJ 528935) trata de una demanda interpuesta contra un grupo hospitalario en la que solicitan que se declare el derecho de los técnicos de enfermería a disponer del citado tiempo de aseo. En este supuesto, la empresa cuenta con diversos procedimientos de higiene de manos y de adopción de medidas para evitar la transmisión de enfermedades infecciosas y otras enfermedades. Además, se posibilita que el profesional pueda ausentarse para su higiene en los casos en los que sea preciso, la utilización material de bioseguridad, la utilización de equipos de protección individual y/o colectiva adecuados a sus riesgos, la vigilancia de la salud y cualquier otro procedimiento establecido en el centro.

En ambos casos la cuestión que se plantea consiste en determinar si debe reconocerse a los trabajadores el derecho a disponer dentro de la jornada laboral de los de diez minutos para su aseo personal antes de la comida y otros 10 minutos antes de abandonar el trabajo regulado en el RD 664/1997 art,7.2.

Para dar respuesta, el TS en ambas cuestiones parte de la doctrina del TS (TS 19-1-22, EDJ 504431) que interpreta este precepto de la LPRL y establece lo siguiente:

  1. La finalidad de la norma es la de permitir que los trabajadores que hayan podido estar en contacto con agentes biológicos dispongan en cada jornada de trabajo de un tiempo de diez minutos para su aseo personal antes de la comida, y de otros diez minutos al abandonar el puesto de trabajo.
  2. Al interpretar este precepto, debe tenerse en cuenta la forma en la que los trabajadores atienden a su aseo personal durante la jornada laboral y las instrucciones impuestas por la empresa al efecto. Por tanto, no es razonable aplicar este criterio cuando se trata de actividades que obligan al continuo y frecuente aseo personal del trabajador,en las que este constituye una práctica habitual incluida en las propias funciones del puesto de trabajo, repetida cada día en multitud de ocasiones a lo largo de la jornada, frente a otras en las que no existe esa continua necesidad de recurrir al aseo personal  por lo que se deben reservar esos dos únicos periodos temporales que contempla esta norma, antes de la comida y de dejar el trabajo.
  3. Esto supone que si el tipo de actividad impone al trabajador la obligación de asearse continuamente y de manera repetida a lo largo de su jornada laboral, cada vez que pudiere haber estado en contacto con pacientes infectados o sospechosos, el aseo personal se configura entonces como una tarea habitual y consustancial a las del propio puesto de trabajo, por lo que carece de sentido que se le concedan, además, esos dos periodos de diez minutos para reiterar unas pautas de aseo que devienen del todo innecesarias por reiterativas.

En los supuestos enjuiciados se ha acreditado que tanto los auxiliares de enfermería como los trabajadores del servicio de ambulancias están expuestos a un potencial riesgo de agente biológico, previéndose como procedimientos que le permitan ausentarse en los casos en los que sea preciso. Por ello, el TS concluye que si los procedimientos de actuación permiten al trabajador ausentarse para su higiene en los casos siempre que sea preciso por razón de vómitos, sangre u otros fluidos, no es necesario aplicar las previsiones del RD 664/2007 sobre riesgo biológico.  Los trabajadores pueden, y deben, aplicar esa medida higiénica tantas veces como sea necesario a lo largo de la jornada laboral, por lo que carece de sentido una interpretación del precepto legal que a lo único que realmente conduce es a reducir en 20 minutos la jornada diaria.

 

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Fuente: Lefebvre