Se adopta una medida de carácter urgente para asegurar la protección de los deudores hipotecarios en situación de vulnerabilidad tras la aprobación del RD 463/2020, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19.

Hipotecas: medidas urgentes para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19

El RDL 8/2020 establece medidas urgentes para procurar la moratoria de las deudas hipotecarias para la adquisición de la vivienda habitual, que estén vigentes a la fecha de su entrada en vigor, de quienes padezcan extraordinarias dificultades para atender su pago como consecuencia de la crisis del COVID-19.

1. Las medidas se aplican a las siguientes personas:

  • deudores hipotecarios que se encuentre en los supuestos de vulnerabilidad económica establecidos en el propi RDL.
  • fiadores y avalistas del deudor principal, respecto de su vivienda habitual y con las mismas condiciones que las establecidas para el deudor hipotecario.

2. Los supuestos de vulnerabilidad económica a consecuencia de la emergencia sanitaria ocasionada por el COVID-19 son los siguientes:

Subjetivos, deudor hipotecario que se encuentre en una de estas situaciones:

  • si es trabajador por cuenta ajena: que pase a estar en situación de desempleo;
  • si es empresario o profesional: que sufra una pérdida sustancial de sus ingresos o una caída sustancial de sus ventas (al menos del 40 %).

Ingresos de los miembros de la unidad familiar que en conjunto no superen en el mes anterior a la solicitud de la moratoria los siguientes límites:

SituaciónLímite
General3 veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples mensual (IPREM)
Por cada hijo a cargo en la unidad familiarIPREM incrementado 0,1 veces;0.15 veces en unidad familiar monoparental.
Por cada persona mayor de 65 años miembro de la unidad familiarIPREM incrementado 0,1 veces
Miembro de la unidad familiar con:– discapacidad declarada superior al 33%,– situación de dependencia o enfermedad que le incapacite acreditadamente de forma permanente para realizar una actividad laboralIPREM incrementado 4 veces, sin perjuicio de los incrementos acumulados por hijo a cargo
Deudor hipotecario con:– parálisis cerebral,– enfermedad mental,– discapacidad intelectual, con un grado de discapacidad reconocido igual o superior al 33%,– discapacidad física o sensorial, con un grado de discapacidad reconocida igual o superior al 65%,– enfermedad grave que incapacite acreditadamente, a la persona o a su cuidador, para realizar una actividad laboral.IPREM incrementado 5 veces, sin perjuicio de los incrementos acumulados por hijo a cargo

Cuota hipotecaria, más gastos y suministros básicos, superior o igual al 35% de los ingresos netos que perciba el conjunto de los miembros de la unidad familiar.

Circunstancias económicas de la unidad familiar que hayan sufrido una alteración significativa, en términos de esfuerzo de acceso a la vivienda, a consecuencia de la emergencia sanitaria. Se entiende que se ha producido esa alteración cuando el esfuerzo que represente la carga hipotecaria sobre la renta familiar se haya multiplicado por al menos 1,3.

Por unidad familiar se entiende la compuesta por el deudor, su cónyuge no separado legalmente o pareja de hecho inscrita y los hijos, con independencia de su edad, que residan en la vivienda, incluyendo los vinculados por una relación de tutela, guarda o acogimiento familiar y su cónyuge no separado legalmente o pareja de hecho inscrita, que residan en la vivienda.

3. En cuanto a los fiadores, avalistas e hipotecantes no deudores, si se encuentran en los supuestos anteriores de vulnerabilidad económica, pueden exigir que la entidad agote el patrimonio del deudor principal, sin perjuicio de la aplicación a este, en su caso, de las medidas previstas en el Código de Buenas Prácticas, antes de reclamarles la deuda garantizada, aun cuando en el contrato hubieran renunciado expresamente al beneficio de excusión.

4. El procedimiento es el siguiente:

  • La solicitud de moratoria sobre las deudas hipotecarias inmobiliarias se podrán solicitar al acreedor, hasta 15 días después del fin de la vigencia del RDL, acompañando a la solicitud la documentación relacionada en su art.11 para acreditar las condiciones subjetivas.
  • La entidad acreedora debe proceder a implementar la moratoria en un plazo máximo de 15 días.

5. Durante el periodo de vigencia de la moratoria, esta produce los siguientes efectos:

  • suspensión de la deuda hipotecaria;
  • inaplicación de la cláusula de vencimiento anticipado que conste en el contrato de préstamo hipotecario;
  • que la entidad acreedora no pueda exigir el pago de la cuota hipotecaria, ni de ninguno de los conceptos que la integran (amortización del capital o pago de intereses), ni íntegramente, ni en un porcentaje;
  • que no se devenguen intereses;
  • inaplicación de interés moratorio.

6. En el caso de que el deudor se haya beneficiado indebidamente de estas medidas de moratoria, por no reunir los requisitos indicados, será responsable de:

  • los daños y perjuicios que se hayan podido producir,
  • todos los gastos generados por la aplicación de estas medidas de flexibilización,
  • las responsabilidades de otro orden a que su conducta pueda dar lugar.

También incurre en responsabilidad el deudor que, voluntaria y deliberadamente, busque situarse o mantenerse en los supuestos de vulnerabilidad económica con la finalidad de obtener la aplicación de estas medidas.

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