En aplicación de la fase 1 del Plan para la transición hacia una nueva normalidad, se flexibilizan algunas de las medidas que se establecieron tras la declaración del estado de alarma. Se adoptan medidas aplicables a los trabajadores, entre otras, el manteniento del carácter preferente del teletrabajo.

Medidas laborales

Mediante esta OM, con vigencia desde las 00:00 del 11-5-2020 y hasta el fin del estado de alarma, se inicia el proceso de desescalada (fase I) a través del cual se inicia la flexibilización de alguna de las restricciones establecidas por el estado de alarma. Esta fase se aplica a las unidades territoriales indicadas en esta OM y a las personas que residan en ellas (ver anexo).

Se incluyen medidas en diferentes ámbitos (social, comercio minorista, hostelería, ciencia e innovación, actividades deportivas, museos…). En el ámbito laboral las medidas adoptadas son las siguientes:

1. Para aquellos trabajadores que puedan realizar su actividad laboral a distancia y siempre que sea posible, se mantiene la continuidad del teletrabajo (art.3).

2. El titular de la actividad, o el director en caso de centros educativos, debe adoptar las medidas necesarias para cumplir las medidas de higiene y/o prevención para el personal trabajador. En particular:

  • Asegurar que todos los trabajadores tengan permanentemente a su disposición en el lugar de trabajo geles hidroalcohólicos o desinfectantes con actividad virucida autorizados y registrados por el Ministerio de Sanidad para la limpieza de manos, o cuando esto no sea posible, agua y jabón.
  • Modificar la disposición de puestos de trabajo, la organización de los turnos y del resto de condiciones de trabajo existentes en los centros, entidades, locales y establecimientos en la medida necesaria, para permitir mantener la distancia de seguridad interpersonal mínima de dos metros entre los trabajadores. Estas medidas de distancia previstas en esta orden también deben cumplirse, en su caso, en los vestuarios, taquillas y aseos de los trabajadores, así como en cualquier otra zona de uso común.
  • Cuando no pueda garantizarse la distancia de seguridad interpersonal de aproximadamente 2 m, asegurar que los trabajadores dispongan de los EPIS adecuados al nivel de riesgo. En este caso, todo el personal debe ser formado e informado sobre su uso correcto.
  • Si un trabajador empieza a tener síntomas compatibles con la enfermedad, debe contactarse de inmediato con el teléfono habilitado para ello por la comunidad autónoma o centro de salud correspondiente y, en su caso, con los correspondientes servicios de prevención de riesgos laborales. Siempre que sea posible, el trabajador debe colocarse una mascarilla, abandonando  su puesto de trabajo hasta que su situación médica sea valorada por un profesional sanitario.

Estas medidas se aplican a todos los trabajadores que presten sus servicios en estas empresas, ya con carácter habitual o de forma puntual.

3. El fichaje con huella dactilar debe ser sustituido por cualquier otro sistema de control horario que garantice las medidas higiénicas adecuadas para protección de la salud y la seguridad de los trabajadores. Alternativamente, puede optarse por la desinfección del dispositivo de fichaje antes y después de cada uso, advirtiendo a los trabajadores de esta medida.

4. Los centros deber realizar los ajustes en la organización horaria que resulten necesarios para evitar el riesgo de coincidencia masiva de personas, trabajadoras o no, en espacios o centros de trabajo durante las franjas horarias de previsible máxima afluencia o concentración, atendiendo a la zona geográfica de la que se trate. Se considerará que existe riesgo existe cuando no haya expectativas razonables de que se respeten las distancias mínimas de seguridad, particularmente en las entradas y salidas al trabajo.

5. El titular de la actividad económica o, en su caso, el director de los centros educativos y entidades debe asegurar, sin perjuicio de las especialidades en materia de limpieza y desinfección establecidas para sectores concretos, que se adoptan las medidas de limpieza y desinfección adecuadas a las características e intensidad de uso de los centros. En las tareas de limpieza debe prestarse especial atención a las zonas de uso común y a las superficies de contacto más frecuentes como pomos de puertas, mesas, muebles, pasamanos, suelos, teléfonos, perchas, y otros elementos de similares características. Las medidas de limpieza también, en su caso, deben extenderse a zonas privadas de los trabajadores, tales como vestuarios, taquillas, aseos, cocinas y áreas de descanso. Asimismo, cuando existan puestos de trabajo compartidos por más de un trabajador, la limpieza y desinfección del puesto debe realizarse tras la finalización de cada uso, con especial atención al mobiliario y otros elementos susceptibles de manipulación.

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